14.7.14

¡HASTA EL 2018!


Bueno, otro Mundial que pasa. Aunque todos sabemos que no es cualquier Mundial, éste fue EL señor Mundial.
Como dijo ayer Liniers en una de sus historietas, yo también le doy gracias a la Selección que haya hecho posible que el Mundial dure todo el Mundial.
No le tenía ni un cuarto de fe a la Selección, no le tenía ni un cuarto de fe a Sabella. Creo que no esta instalado en nuestra cultura los reconocimientos, sin embargo, éramos varios ayer y hoy los que le reconocimos al DT que estábamos equivocados y que más que dirigirnos nos dio magia.
Obviamente cada uno, independientemente, tendrá sus críticas. Porque si hay algo que no perdemos son las críticas, para bien o para mal pero críticas en fin.
No voy a hablar de Messi porque no es una persona que me cae en gracia. Pero si voy a hablar de Mascherano
Mascherano forma parte del grupo de jugadores que siempre estuvo en mi corazón (por eso entre nos me jodió un toque la pincelada mainstream que le dieron en este Mundial gente que quizás nunca lo tuvo en cuenta). Ayer leí a algunos decir que muchos pusieron a Mascherano en el podio para ningunear a Messi. No chicos, no sean tan ombligueros. O al menos de mi parte no fue así. Oda a Masche, oda a su energía, a su compañerismo, a su coraje, a su pasión por la camiseta.
Sinceramente yo no se mucho de fútbol, aunque me nutrí bastante viviendo toda mi vida entre hombres. 
La Selección fue el único equipo que en toda mi vida me hizo llorar, me hizo enojar, me hizo reír. Tengo momentos guardados en mi mente que atesoro desde muy pequeña, pero sin dudas el día de ayer quedara en mi corazón eternamente. 
Los último minutos del partido lo vi con mi hija encima jugando y cuando todo terminó la abracé porque el primer Mundial con un hijo es un instante único.
Este Mundial fue mágico en todo su esplendor. Este Mundial me lo hicieron vivir de una manera mágicamente maravilloso.
Argentina logró por un mes que solo seamos argentinos. No existieron diferencias de equipos, ni de política, ni de religion ni de nada. Durante todo un mes fuimos argentinos y estuvimos unidos como hacía mucho no pasaba. Desearía que así fuera, que así sigamos, pero a partir de hoy comienza un nuevo capítulo.
Gracias Fideo, gracias Chiquito, gracias Pipita, gracias Pocho, gracias Rojo, gracias Masche, gracias Selección Argentina.
Hoy me desperté con una frase resonando en mi mente, que así sea por siempre.
In Sabella we trust.


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